viernes, 5 de septiembre de 2014

TU SI POR GENERACIONES


Hoy es  un día muy especial donde celebramos la fidelidad  de  Dios  sobre nuestras vidas, esa fidelidad    en  la  que se ha comprometido desde siempre a lo largo de toda  nuestra  vida, especialmente  a lo largo de   mis  25 años de votos  perpetuos. hoy también celebramos  la entrada  al cielo  del  Papá de Malena  también por  la fidelidad de Dios  y también  por  su sí de cada  discípulo,  por  su sí de cada uno  de la familia  Misionera Verbum Dei .Cuanto   tenemos  que  agradecer  a  Jesús por  su sí  sobre nuestras  vidas, un sí eterno.
Por eso  nuestras vidas es un sí no solo a nuestro mundo, sino  que es un sí por generaciones.
Cuando el Señor me llamó estaba  pensando  en todos su  hijos y se comprometió  conmigo comprometiéndose con cada uno   de ustedes.
1.EL SEÑOR NOS LLAMA A SEGUIRLE COMPROMETIENDOSE CON NUESTRA  VIDA
“Yo  estoy contigo te acompañaré a donde  vayas, no te abandonare  hasta cumplir todo  lo que te he prometido” Gn 28, 14-15
Me prometió  un vida feliz, plena con Él, es lo que hoy te promete a ti, me prometió  formar un matrimonio  eterno  “me casaré  contigo en  fidelidad y conocerás  al Señor” (Os 2,16)
Y ha sido fiel, este sí que  puso en mi corazón hoy lo  continúa  poniendo y lo mantendrá de generación en generación. Que horizonte  tan grande  el de nuestra vida,  que trascendencia.
2.       Hoy  como  a Pedro   me  invita  y te  invita  a  entregarle  nuestra vida
Jesús ve a Pedro despistado como estaba, y te dice como a él, “Déjame tu  barca  así como está porque  yo la  necesito te la  voy  a colmar de amor  , de  mi presencia,  porque  yo  voy   hacer  tu  piloto,  voy a guiar  tu  vida, porque  yo a través de ti  voy  a enseñar  a multitudes, desde tu vida”
Y  así lo ha hecho  y lo continuará cada vez  que des un paso de confianza,  “dejando  que  sea  Yo, el Maestro,  quien  hable en ti,  quien ame  en ti ,  quien  ore  en ti”. 
Esta experiencia la vivimos en la oración cada uno, en la medida que vas orando con Jesús te va haciendo discípulo suyo, desde que tú te levantas vas tocando raíz, vas  ahondando ves que es Él, boga mar adentro donde estemos tu y yo solos, “desde este a solas yo te voy a ir indicando por donde”  , es en la Palabra donde Jesús va prendiendo  nuestro corazón,  nuestra vida, prendiendo el corazón del que lo escucha y le hace discípulo, allí me va  endulzando me va haciendo discípulo y formador de discípulos.
Estas dos semanas hemos estado meditando el ejercicio de Cruz, hoy vamos a profundizar en el ejercicio de oración.
Desde la oración arranca el compromiso, no “mi compromiso” o “porque me tengo que comprometer” porque eso me da miedo, no puedo ni nombrar la palabra compromiso, pero se trata de entender que quien hace el compromiso contigo es Dios y lo hace a través de nuestras vidas de las misioneras, de las responsables de las escuelas, nosotros solo somos sus instrumentos.
Es Él, es dejarle mi vida para que Él se pueda comprometer, El nos llama a seguirlo comprometiéndose con nuestra vida con ese sí que ya has dado, porque no es la primera vez que estas aquí, hay una cadenas de “sis” anteriores. El dice Yo me voy a comprometer a acompañarlos hasta el final. Yo estoy contigo y no te abandonaré hasta cumplir lo que te he prometido, El Señor nos ha hecho muchas promesa y todas las ha cumplido, nosotros no daríamos un paso si no experimentáramos una chispa de la felicidad que Dios nos da , no daríamos un paso si no lleváramos un camino de oración, en la oración nos vamos ejercitando y vamos haciendo de nuestra vida una vida orante, si tu llamas a una persona del mundo y le hablas de compromiso te va a decir “espera un momentito”, ese compromiso empieza en  la oración . La oración nos va llenando el corazón de pequeñas opciones, si El no nos llama, imposible comprometerse.
3.MANTENDRÁ SU ALIANZA POR  GENERACIONES CONSAGRÁNDOSE PARA  QUE YO ME CONSAGRE
Esta  alianza  que  el Señor hizo hace  25  años con mi vida   hoy   la hace  contigo  y nos promete mantenerla    para siempre
“Mantendré mi alianza contigo y con tu descendencia en futuras generaciones, como alianza  perpetua”.
Esta alianza  que hace  desde esa relación amorosa con cada uno de  nosotros.  Es  en la  oración diaria  que  el Señor la  renueva,    y ruega al Padre  por  cada uno de nosotros  consagrándose  para  que  yo me consagre cada  día.  Y   a la vez  muchos se  consagren  a  Él. La oración es un trato con Dios como en el matrimonio, necesito dialogar, dejar a Dios hablarle a mi corazón, no son monólogos, es la escucha de Dios a través de la Palabra.
En la oración, Él te va hablando, enamorando, atrayendo encendiendo el corazón. El es como el amigo inoportuno, que toca mi puerta y no se va hasta que le haga entrar, Ahí va a estar.
Hoy  en mi oración le decía  a  Jesús  gracias  porque en ti encuentro mi apoyo , encuentro mi roca, mi seguridad, tu amor es lo que me sostiene cada día , cada paso  que me pides en la  oración  tu lo das delante,  no me impones  ninguna  carga al contrario lo asumes  todo  para  que  yo viva  feliz,  siendo Jesús mi camino, donde no voy sola  voy en su compañía, junto con toda una  familia   Verbum Dei. Donde me llamas  a crear comunión, desde el perdón desde la misericordia.
4.       NOS PROMETE UN GOZO  QUE ES  SU MISMO  GOZO 
“Participen de mi alegría  y sean plenamente   felices”
Hoy como el salmista  puedo decirte:
“Señor Dios fiel se me alegra el corazón mis entrañas saltan de gozo, me enseñarás un camino de  vida, me llenarás de alegría en tu presencia, de gozo eterno a tu derecha.”
5.       HACIÉNDONOS PARTICIPES DE SU MISMA  MISIÓN DE FORMAR  DISCIPULOS POR TODO EL MUNDO
Jesús nos une  a su  gozo  de  vivir la misma  misión. Con un mismo proyecto de vida, formando discípulos por todo el  mundo,  hoy  Jesús nos vuelve  a entregar la antorcha de la misión.
Recordaba esta experiencia  que  Jesús  hizo un día  a   mi vida
 “Alégrate porque tendrás más  hijos  que la casada, ensancha el espacio de tu tienda. Despliega    todas  tus capacidades  que te doy, clava bien tus estacas, vive  unida  a mí...Porque te extenderás a derecha  e izquierda,  tu descendencia  heredará naciones.”
Hoy esta antorcha la  quiere pasar también a  ustedes, y El te da la antorcha de la misión, te doy mi antorcha para que tú seas discípulo, a misionera para que hagas otros discípulos vayas y les enseñes lo que yo les mando Yo voy  a estar contigo hasta el final, les voy a acompañar.
El llamado nos lo hace a cada uno, personalmente, poder decir gracias Señor porque me llamas y te alegras de que haya dicho que si, Él me regala ese gozo que es su mismo gozo, es una alegría porque en la medida que vas teniendo esta amistad con Jesús nos da una alegría que no se compara con los placeres del mundo, es el mismo gozo porque Él va ganando mi vida.
Vayan por todo el mundo y hagan discípulos míos enséñenles todo lo que  yo les mando yo estaré  con  ustedes siempre hasta el final del mundo.
Esta es nuestra garantía  que no estamos solos, su presencia nos acompaña, y nos acompañará siempre, esta presencia   de  Jesús es lo   que me hace  vivir   en esta intencionalidad  de formar discípulos, gracias  porque  eres tu  cada día  que  proyectas  mi vida, te doy gracias por tu si por tu  fidelidad. La fidelidad a Dios va en consonancia con que tu le des la vida en la oración diaria el seguimiento se hace abandonándose. La comunidad te ayuda, te propone esto medios de compromiso para que te alimentes;  hoy nos hace participes de su mismo gozo y es cuando le entregamos la vida es cuando le decimos “Jesús cuenta conmigo”
Hoy te entrego mi vida  y la vida de cada uno de tus discípulos  que  hoy  a la vez  te dicen sí  a tu seguimiento, para  que sea un si por  generaciones.
Que María nos acompañe con su si para poder decir si por generaciones.