Soy Nancy de la escuela de discípulos de Lima
La palabra nos dice en Génesis 1, 26: “Hagamos al ser humano a nuestra
imagen y semejanza”, el ser humano ya es imagen y semejanza de Dios, entendía que todos
estamos hecho por un solo creador y somos iguales, pero vamos cambiando en el
tiempo dejándonos llevar por las situaciones que cada uno va viviendo.
Jesús se va presentando en la palabra y me va haciendo comprender que
dentro de mí hay mucho para dar, y cuando oro me siento con tanta paz y alegría
que llego a creer que Cristo está en mí, pero hay situaciones que me ganan
cuando no oro, cuando me aparto de los valores de Jesús y me siento limitada,
pero aún en esos momentos sé que Jesús sigue aquí presente en mi corazón.
En la cita de Juan 14, 6 Jesús se revela “Yo soy el camino, la verdad y
la vida”, esta frase la he escuchado y leído muchas veces, la he orado tantas y
cada vez es más fuerte. Yo era bastante programada con mi vida, quería ingresar
a la UNI, ingresé, quería terminar la carrera, la terminé, quería trabajar,
trabajé, quería enamorarme, casarme, viajar… y así iba programando mi vida cada
cierto tiempo, y cuando Jesús me dijo que Él era el camino, la verdad y la
vida, vi mis planes tan pequeños, que Jesús pedía mi vida misma, porque El es
la vida.
Ahora entiendo que mi proyecto de vida es seguir a Jesús y llegar a
decir como Pablo “ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí”, que el sea mi
fortaleza y fijar los ojos en El, dejar que ese Cristo que está dentro de mí se
muestre.
Hace un tiempo hablaba con unas amigas después de dos años y les hablaba
de lo que Jesús iba haciendo con mi vida, sentir su presencia y su cercanía iba
alejando mi orgullo, mi soberbia, mi indiferencia, y me daba tanta libertad,
tanta paz que es imposible para mí no seguirlo, no buscarlo, que yo solo pongo
mi pobre intención y Jesús se va mostrando porque va sacando de mí cosas
buenas, actitudes que no creía tener en mí y que me hace hablar de El… y mis
amigas me decían: sí Nancy, se siente, transmites mucha paz, mucha
tranquilidad…
Para mí, ser Cristo es mi proyecto de vida, que no es fácil, cada día me
cuesta mucho tener las mismas actitudes de Jesús, preguntarle qué haría El, hay
mucho en mí por cambiar, tengo muchos momentos de no ser Cristo, pero es un
proyecto que El inicia, ser Cristo y formar otros Cristo, amar como El.
