Mi nombre es
Gladys;soy discípula de la familia misionera Verbum Dei nuestro Padre Dios
elige a sus hijos, nos enseña a perder el temor o miedo con sencillez,
paciencia,y ser perseverantes de acuerdo a su palabra para dar testimonio
Desde niña he sentido que
nunca he estado sola, en todo momento JESÚS ha estado a mi lado, como mi ángel,
mi compañero, mi amigo fiel, vengo de un hogar católico; mis Padres me
inculcaron que primero es DIOS; agradecerle todos los días por todas las
maravillas que nos regala, en nuestro diario caminar.
Recuerdo también que
íbamos a misa los domingos, pero como niña no entendía lo importante que era su
palabra.
Un día me hablo Jesús a
través de la Virgen María, muy cerca de mi oído me dijo: No temas, pues Yo soy
tu Dios; yo te fortalezco y te ayudo; y te sostengo con mi brazo victorioso.
Me acuerdo como si fuera
ayer que no entendía quien me había hablado; no comprendía muchas cosas, pero
nunca he dejado de ir a misa; quizá por cumplir ó costumbre de mis Padres; pero
un día con lágrimas en mis ojos; me acuerdo claramente que fue en la Iglesia
María Auxiliadora que le pedí a la Virgen conocer profundamente a su hijo
Jesús; porque sentía que la vida era distinta, que no solamente era ir a misa y
escuchar la liturgia, la misma que a través de mi atención en la escucha me
faltaba meditarla, comprenderla y vivirla. (Porque todavía no conocía la
Comunidad Verbum Dei).
Un día menos pensado puso
Dios en mi camino a una amiga (Jessica), que me hablo de la Comunidad Verbum
Dei; y sin que ella me invitara le dije vamos; Al llegar a la Comunidad
fue una experiencia muy agradable, desde ese día sentí que mi vida cambio; DIOS
ME TRANSFORMO; es verdad como dice su palabra tenemos que volver a nacer; antes tenía un carácter muy fuerte, quería que todos en mi
casa hicieran lo que yo decía; mi trabajo lo realizaba por cumplir; mi vida no
tenía sentido; vivía por vivir.
Ahora agradezco a Dios,
esta trasformación; empezando por mi hogar, hay un calor de Paz, comprensión, y
amor: Yo se que él siempre está en el centro de nuestra familia; mi trabajo lo
realizo con amor; encontrarme con él todas las mañanas para dialogar me
fortalece; a veces se nos pasa el tiempo sin sentirlo; porque ahora si puedo
decir TE CONOZCO PADRE; CREO
EN TI; porque me dirigiste
estas palabras: Gladys ven enseguida a la casa del Alfarero (Comunidad
Verbum Dei); allí te comunicaré mi palabra. Y allí lo encontré trabajando mi
vida; moldeándola a su gusto. Aquí en este hogar de oración; nació mi FE; sentí
que Dios derramo su Gracia sobre mí, porque la Fe es un regalo que Dios nos da
gratuitamente; Dios nunca niega este regalo cuando se le busca sinceramente y
se le pide con humildad.
Pido al Padre que siempre
ilumine nuestros caminos, que me enseñe a organizar mi tiempo para cumplir con la misión que me ha trazado en su proyecto.
El Señor nos llama y nos
invita a seguirle de cerca: “porque la mies es mucha y los obreros
pocos”… No hay nada más lindo y apasionante que dar la vida por Cristo!!